| Si bien este deportivo
no fue fabricado en nuestro país, su historia merece
ser contada por su directa vinculación con el automovilismo
argentino y los planes de su constructor para producirlo localmente.
Los éxitos deportivos obtenidos en Europa y América
con sus monopostos entusiasmaron a Piero Dusio y en noviembre
de 1946 encara un nuevo desafío: la construcción
de un Grand Prix. En esta oportunidad decide recurrir a la
colaboración de Porsche. El contacto se realiza en
diciembre de 1946 en la localidad de Zell am See. Dusio encarga
al departamento de diseño de Porsche el desarrollo
del Grand Prix (proyecto Porsche typ 360).
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