Anasagasti y la primera producción seriada

El primer intento de fabricar autos en serie en Argentina correspondió al proyecto del joven Ingeniero Horacio Anasagasti. Egresado de la Universidad de Buenos Aires en 1902, pocos años mas tarde emprende un viaje a Italia para realizar cursos de perfeccionamiento en la empresa Isotta Fraschini de Milán. A su regreso forma una sociedad con Ricardo Travers y José Gálvez. Consiguen la representación de Isotta Fraschini y de las marcas francesas Gregoire y Gobron-Brillie. Además, la sociedad ofrecía diversos componentes para el automotor.

Motor
Marca Ballot de origen francés.
Cuatro cilindros lineales refrigerados a agua por termosifón. Válvulas laterales.
Cilindrada (cm3):
Diametro x carrera:
Potencia (HP):
2115
75x120
12/15
Carrocería
Disponibles en las versiones Doble Phaeton y Landaulet
Chasis
Bastidor de largueros con travesaños

 

 
Anasagasti
El Anasagasti vista delantera y detalle del motor Ballot
 

Entre ellos, llantas con rayos de madera Stepney, neumáticos Hutchinson, un claxon marca Stentor y un dispositivo para inflar los neumáticos accionados por los gases de escape. Contaban también con modernas instalaciones para fundir bronce y aluminio donde empleaba 10 obreros. Sin embargo, el plan de Anasagasti era la fabricación de autos en serie y en 1909 decide abandonar a sus socios y emprender la tarea de constructor. Sobre la entonces Avenida Alvear al 1600 (hoy Libertador) levanta una fábrica y funda la empresa Horacio Anasagasti y Cía. Ingenieros Mecánicos. El plan era producir a partir de componentes importados, especialmente de Italia y Francia y paulatinamente reemplazarlos en la medida de lo posible por insumos nacionales. Desde sus comienzos, Anasagasti dotó a su establecimiento de un importante plantel de maquinarias impulsadas por un gran motor eléctrico de corriente continúa que movía una transmisión aérea, la cual a través de correas de cuero, movilizaba las máquinas correspondientes. Para el carrozado de los vehículos, el taller incluía también una sección destinada a los trabajos de carpintería, chapa y pintura. El personal de la fábrica totalizaba las veinte personas, la mayoría eran inmigrantes europeos con algún tipo de especialización, entre ellos españoles, franceses e italianos. El trato de Anasagasti era ejemplar y daba las instrucciones a los operarios en sus respectivos idiomas ya que dominaba a la perfección el inglés, el francés y el italiano. En la Exposición Internacional de Ferrocarriles y Transportes Terrestres realizada en Buenos Aires en 1910, la empresa Anasagasti y Cía. exhibió algunos de los componentes para automóviles producidos en su taller, entre ellos una caja de velocidades de cuatro marchas y retroceso y un motor de cuatro cilindros en línea de diseño y construcción propia a partir de acero importado. Estos elementos estaban cuidadosamente presentados y protegidos mediante paneles de vidrio abulonados en sus bordes para que los visitantes pudiesen apreciar su funcionamiento interno. El jurado de la exposición le otorgó el Diploma de Gran Premio, el máximo galardón reservado a la industria nacional en la sección automovilismo.

Los preparativos

En septiembre de 1910 viaja a Europa a bordo del Principessa Mafalda para contactar posibles proveedores del auto que pensaba construir en Argentina. Finalmente en julio de 1911 logra terminar su primer prototipo con motor francés, carrocería nacional y otros componentes traídos de ese viaje. La presentación oficial se realizó el 17 de septiembre del mismo año en la carrera Rosario-Córdoba-Rosario donde participó con el seudónimo de “Samurai”.
Al regresar de Europa Anasagasti se preparaba para le presentación comercial al público de sus autos. El taller ya producía blocks, carters, bielas, cigüeñales, cajas de velocidad y sus engranajes, puntas de eje, elásticos, palieres, ejes cardán y sus crucetas, mecanismos de dirección y carrocerías. Los autos presentados en Enero de 1912 se ofrecían en dos versiones de motor: Normal de 12 HP y Sport de 15 HP, en tanto las carrocerías que sólo disponían de una puerta lateral delantera, estaban disponibles en las versiones Doble Phaeton y Landaulet. Posteriormente se podían solicitar con simple o doble vidrio.El precio base para los modelos con motor de 12 HP eran de 6.000 pesos y podían ser financiados íntegramente a través de un original para la época, plan de cuotas de 200 pesos.

Los éxitos deportivos

Apasionado de las carreras, en septiembre de 1911, el Ingeniero Anasagasti participó de la prueba Rosario-Córdoba-Rosario. El auto poseía un motor francés Ballot de 12 HP de cuatro cilindros lineales refrigerados a agua por termosifón, con 75 mm de alesaje y 120 mm de carrera, es decir una cilindrada total de 2.125 cc. Las válvulas eran laterales ubicadas a un mismo costado del block.Anasagasti se propuso demostrar que sus automóviles eran tan confiables como los importados. Para ello viajó a Europa donde participó de varias competencias para automóviles de turismo. La prueba mas exigentes fue la del Tour de France sobre 5.500 km. de recorrido. Tres autos con motores de 15 HP fueron conducidos por el Ingeniero inglés Brown, el Marqués D’Avaray y Jacques Repousseau, finalizando entre los primeros y sin puntos en contra, superando a marcas europeas y norteamericanas.
Entre 1912 y 1913 participa en Europa con sus vehículos en distintas competencias ganando la París-Madrid de 1515 km. También formó parte de la Boulogne sur Mer-San Sebastián.

El Final

Dos razones conspiraron contra la continuidad de la empresa. Por un lado, a partir de 1913 las dificultades financieras producidas por el retraso en los pagos de los compradores que optaron por el pago en cuotas. Por otro, el estallido de la Primera Guerra Mundial terminó con el envío de los insumos importados de Europa y reemplazarlos localmente fue imposible debido a la falta de materia prima. Además otro factor que conspiraba contra el desarrollo de la empresa eran los prejuicios culturales de la época debido a que lamentablemente el público argentino desconfiaba de la calidad de los Anasagasti y se inclinaba por los autos europeos, a pesar de su mayor precio. La mayoría de los Anasagasti terminaron como taxis en la ciudad de Buenos Aires.
Luego de fabricar un centenar de autos la fábrica cerró sus puertas en 1915. Anasagasti tenía entonces sólo 35 años. Su personal a modo de agradecimiento por el trato recibido, continuó trabajando sin cobrar salarios hasta 1916 cuando Anasagasti decide finalmente liquidar la sociedad.Del medio centenar de autos producidos sobrevivieron dos, uno está en poder del Club de Automóviles Clásicos de Argentina y el otro pertenece a la Fuerza Aerea Argentina. Este último se encuentra en exhibición en el Museo Aeronáutico de la Base Militar de Morón, provincia de Buenos Aires.

Nota relacionada:
Biografía de Horacio Anasagasti


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